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Revista Alternativas en Psicología

Foto: Proyecto Hombre

Es necesario distinguir entre “Psicoterapia de grupo” y “Psicoterapia grupal”. La primera se refiere a la aplicación de procedimientos psicoterapéuticos para contribuir a la salud psicológica de un grupo determinado, ya establecido, para mejorar su identidad grupal, la cohesión de sus integrantes, la mejoría en su comunicación interna, el manejo satisfactorio de las relaciones de ese grupo con personas, grupos u organizaciones externas. La “Psicoterapia de grupo” tiene el propósito de que esa entidad colectiva sea autónoma, puede dirigir con eficacia y eficiencia sus acciones hacia fines mediatos y tenga satisfacción con lo que ha ocurrido en la historia de ese grupo. En cambio la “Psicoterapia grupal” tiene como propósito esencial beneficiar a la salud psicológica de las personas que participan en un grupo, el cual se constituye expresamente para ello.

La técnica de Grupo Operativo propuesta por Enriqué Pichón-Riviére implica esencialmente una psicoterapia de grupo

“El grupo operativo es un grupo centrado en la tarea y que tiene por finalidad aprender a pensar en términos de resolución de las dificultades creadas y manifestadas en el  campo grupal y no en el de cada uno de sus integrantes, lo que sería un psicoanálisis  individual en grupo. Sin embargo, tampoco está centrado exclusivamente en el grupo como en las concepciones gestálticas, sino que en cada aquí-ahora-conmigo en la tarea se opera en dos dimensiones, constituyendo en cierta medida una síntesis de todas las corrientes. Consideramos al enfermo que enuncia un acontecimiento como el portavoz  de sí mismo y de las fantasías inconscientes del grupo” (Pichón-Riviére, 1965; p. 286).

Mientras que el Psicodrama propuesto por Jacob Levy Moreno puede ser utilizado como psicoterapia grupal:

“… el psicodrama representa el punto decisivo en el apartamiento del tratamiento del individuo aislado hacia el tratamiento del individuo en grupos, del tratamiento del individuo con métodos verbales hacia el tratamiento  con métodos de acción” (Moreno, 1946; p. 10).

Esa distinción entre “Psicoterapia de grupo” y “Psicoterapia grupal” no implica que ambas no puedan traslaparse o integrarse. Una “Psicoterapia de grupo” contribuye también a la salud psicológica de los integrantes, aunque ese no sea su objetivo principal. De la misma manera, en la “Psicoterapia grupal” se establece un “campo grupal” y una “dinámica de grupo”, es decir, también tiene un proceso como entidad colectiva y, como tal, también puede tener trastornos colectivos o un cierto grado de salud psicológica colectiva, con implicaciones para el objetivo expreso de contribuir a la salud psicológica de los participantes. 

La psicoterapia grupal es una herramienta clínica importante para contribuir a la salud psicológica de los pacientes, considerando el poder que tiene la influencia colectiva sobre el proceso psicológico individual:

  1. Contagio de emociones positivas y negativas
  2. Diversidad de perspectivas que ayudan a ver diferentes ángulos de cada situación
  3. Aprendizaje vicario: las experiencias narradas por unos son referentes que ayudan a otros a hacer cosas similares o contrapuestas.
  4. Influencia de la colectividad sobre el pensamiento y la conducta de cada persona.
  5. Balanceo de argumentos en pro o en contra de una posible decisión.
  6. Multiplicación de recursos disponibles para una persona (cada integrante de un grupo puede dar tips, traer una lectura, dar una experiencia relacionada, poner en contacto o recomendar, etc.). Muchas personas voluntariamente al servicio y en apoyo de cada una.
  7. Entrenamiento y representación dramática de roles diversos para ensayar o visualizar posibilidades
  8. Sensación afectiva y de cohesión
  9. Sensación de pertenencia
  10.  Referencias significativas como elementos de ubicuidad existencial (“por qué y para qué vivo”).
  11. Sensación de aportación y trascendencia
  12.  Atención colectiva a la vida personal
  13.  Compartir significados y narrativas que estructuran a cada uno
  14.  Esparcimiento, risa, juego, recreación y diversión compartida
  15.  Reconocimiento y valoración del esfuerzo de cada uno

En la Teoría de la Praxis no puede haber vida humana sin pertenecer en una mínima proporción a algún tipo de grupo. Hay 7 niveles de inserción grupal posibles para cada persona:

  1. Grupo primario (generalmente la familia, en la adolescencia los amigos y en el noviazgo la pareja). Se define como el sistema de referencias afectivas básicas para una persona, las cuales le dan sentido a sus actividades, retos, éxitos y fracasos.
  2. Grupo secundario (generalmente las amistades de confianza duraderas).
  3. Grupo terciario (compañeros de trabajo o de escuela, vecinos, conocidos). Las personas que se encuentran y se saludan con relativa frecuencia.
  4. Grupo cuaternario (instituciones, empresas, sindicatos, partidos, organizaciones civiles, seguidores de un club deportivo o un artista), en los cuales hay un sentido de identidad e identificación, aun cuando no haya habido trato previo entre ellos y/o no se conozcan personalmente (los universitarios de la UNAM, por ejemplo).
  5. Grupo quintuario (comunidades territoriales o por afinidad). Hay sentido de pertenencia a una ciudad, a una provincia, a un país, a una región, a un sector social, a un género, a una clase social, a una ideología.
  6. Grupo sextuario. Hay sentido de pertenencia a la humanidad, como algo distinto a otras especies o al mundo material.
  7. Grupo septuario. Sentido de pertenencia a la naturaleza, al universo.

Un sentido fuerte de pertenencia a los niveles 1 y 2 es indispensable para la salud psicológica básica de una persona. En la medida en que se logra hacer más intensa la sensación de identificación positiva con grupos en los siguientes niveles (3 al 7) el grado de salud psicológica se eleva.

Es típico de las personas con neurosis elevada que tengan sensación de identificación superficial en el nivel 2 (casi no tienen amistades) y, por tanto, progresivamente más superficial en los siguientes niveles (poco contacto con compañeros, menos contacto todavía con organizaciones, menos contacto con comunidades territoriales o afines, aun menos contacto con la humanidad como un todo, y mucho menos identificación con la naturaleza y el universo como tales). La neurosis es efecto y causa del ensimismamiento y la insensibilidad hacia los demás, lo que obviamente constituye un círculo vicioso: más ensimismamiento-más neurosis-más ensimismamiento.

Cuando el vínculo con un grupo primario se diluye se entra a la psicosis (locura). Con las alucinaciones se busca compensar en lo posible el vacío de significación por no tener prácticamente a nadie con quien compartir la vida. El ensimismamiento se hace extremo con su correspondiente círculo vicioso, apenas refrenado por la atención que logra el psicótico entre sus espectadores a través de sus expresiones raras, chistosas o agresivas.

Definitivamente no es posible mantener la vida humana sin una mínima sensación de pertenencia a un grupo, alguien con quien compartir los significados. La ausencia total de contacto social lleva a un desquiciamiento y a una angustia de tal intensidad que es preferible la muerte.

Considerando lo anterior, la psicoterapia grupal es una técnica muchas veces necesaria para ayudar a mejorar la salud psicológica de una persona con neurosis intensa, en un nivel límitrofe entre neurosis y psicosis, y también en los casos de psicóticos. Asimismo, en casos de neurosis moderada o leve, la psicoterapia grupal es recomendable. Además, este tipo de psicoterapia también puede contribuir a mejorar la salud psicológica de personas que estén satisfechas con lo que están viviendo, es decir, esencialmente sanas.

En el caso de personas con neurosis intensa, de nivel limítrofe o con psicosis, sus grupos primarios y secundarios están muy diluidos, por lo mismo muchos de ellos no cuentan con actitudes favorables a la convivencia e interacción social y tampoco tienen las habilidades para lograr que las interacciones, si llegan a ocurrir, sean agradables y satisfactorias. Por ello rehúyen el contacto social, lo rechazan abiertamente y tienen resistencia a participar en la psicoterapia grupal. Se sienten incómodos de estar y participar en una situación de interacción social, más cuando esto es colectivo. Ya bastante es que hayan aceptado acudir a psicoterapia individual. Desde luego, no faltan las neurosis y psicosis de sentido opuesto: personas ávidas de ser escuchadas y atendidas por los demás, a veces de manera obsesiva, pero también tienen dificultad y resistencia para escuchar y para profundizar en la reflexión, la confianza y la intimidad con otras personas.

Por lo anterior, el psicoterapeuta debe ofrecer comprensión, paciencia y orientación para motivar a una persona a participar en una psicoterapia grupal. Uno de los incentivos de participar es que este tipo de psicoterapia puede ser tanto o más beneficiosa que la psicoterapia individual, en algunos casos, con un costo mucho menor.

El grupo terapéutico puede considerarse como un grupo primario o secundario provisional que sirve para sensibilizar, habituar y entrenar a los participantes para promover grupos primarios o secundarios “naturales”, o para contribuir a la salud psicológica de los mismos, de tal manera que cuenten normalmente con ese necesario “sistema de referencias afectivas que les permita estructurarse emocionalmente”.

¿Qué es un grupo?

Antes de analizar cómo se lleva a cabo el proceso psicoterapéutico grupal es importante captar con claridad lo que significa precisamente el concepto de grupo.

Desde el punto de vista psicológico, un grupo es más que un conjunto de personas, por lo cual la psicoterapia grupal no constituye una fórmula para aplicar psicoterapia colectiva, como una manera de abaratar costos, como pudiera ser el caso de una hipnosis colectiva, o una charla motivadora.

Un grupo, en el sentido psicológico, es más que un conjunto de personas que persiguen un objetivo en común, como pudiera ser el caso de quienes van en el mismo autobús a ver el partido de futbol entre Los Pumas y el Guadalajara.

Un grupo psicológico es más que un conjunto de personas que tienen un objetivo en común y colaboran entre sí, como podría ser el caso de los trabajadores de una maquila en el cual unos fabrican la suela para producir zapatos, otros fabrican la parte superior del zapato, otros pegan ambas piezas, otros ponen las agujetas, otros los empaquetan, etc. En este caso todos tienen un objetivo en común y cooperan entre sí para lograrlo pero no son un grupo psicológico.

Para que pueda hablarse de grupo psicológico es necesario que en el conjunto de personas que lo integran haya sensación y percepción de identidad colectiva y de pertenencia emocional. Es decir, que cada uno perciba a los demás como integrantes de una entidad de la que él también se siente parte y con la cual se identifica emocionalmente: lo bueno o malo que suceda al grupo o a algunos de sus integrantes es algo que afecta sus emociones en el mismo sentido, aun cuando esto pueda tener diferente intensidad para unos y otros.

Tipos de grupos psicoterapeúticos

Podemos distinguir 3 tipos de grupos psicoterapéuticos:

  1. Plural no temático. Integra a personas que tienen diferentes situaciones y preocupaciones emocionales. Es más difícil generar el campo grupal porque cada participante tiene expectativas, intereses, preocupaciones y estilos muy diversos. Sin embargo, si se logra generar el campo grupal (esa sensación de pertenencia e interés en el proceso que va teniendo el grupo), su potencialidad es mayor.
  2. Plural con programa temático. En este tipo de grupo participan personas diversificadas en cada sesión a través de un programa de temas difundido previamente, según sea el interés que vaya generando en ellos cada tema.
  3. Por afinidad clínica. En este tipo de grupo participan personas que comparten algún tipo de preocupación emocional similar: divorciados, obesos, alcohólicos y adictos, familiares de alcohólicos y adictos, depresivos, obsesivo-compulsivos, padres de niños con problemas especiales, jóvenes, niños, adultos mayores, madres solteras, etc.

También los grupos pueden ser cerrados o abiertos. En los grupos cerrados no se acepta fácilmente a un nuevo integrante y se pide la participación continua de todos los miembros de tal manera que se genere una continuidad en el proceso del grupo. En los grupos abiertos pueden ingresar nuevas personas hasta un límite numérico preestablecido y puede variar la asistencia, algunos pueden acudir casi todas las sesiones mientras que otros pueden participar con menos frecuencia.

No obstante los diferentes tipos de grupos que se ilustran en el cuadro anterior, es conveniente que los grupos se clasifiquen por cierta afinidad cronológica: niños de 3 a 6 años, niños de 6 a 12 años, adolescentes de 13 a 18 años, adultos de 18 a 85 años.

En Amapsi hemos tenido experiencias de psicoterapia grupal de los tres tipos. Cada uno tiene sus ventajas y desventajas. El plural no-temático requiere de más habilidad por parte del coordinador para integrar la diversidad de personalidades, pero es el más poderoso para mejorar la salud psicológica; este grupo requiere la continuidad del mismo coordinador; cuando es necesario relevarlo se provoca alguna alteración en el proceso. El plural temático es muy flexible y puede ser coordinado por varios psicólogos que se encargan de sesiones distintas según sea el tema. El que es por Afinidad Clínica tiene la ventaja de que los participantes se identifican entre sí y comparten muchas experiencias, preocupaciones, anhelos y proyectos; es más frecuente este tipo de grupo cuando se cuenta con poblaciones grandes de personas que desean psicoterapia, de tal manera que se pueden clasificar. Cuando un psicoterapeuta o una institución no tienen suficientes pacientes es difícil integrar a varios de ellos que compartan alguna afinidad. La desventaja de este grupo es que se concentra en preocupaciones similares de todos, lo que implica un cierto ensimismamiento, en lugar de abrirse a comprender puntos de vista, experiencias, preocupaciones y proyectos diversos que es un ingrediente importante para la salud psicológica.

Estructura general del grupo psicoterapéutico

Un grupo terapéutico debiera integrarse con un mínimo de 3 y un máximo de 12 pacientes, además del Coordinador. A veces podría asistir uno o dos pacientes pero para lograr el efecto grupal que se pretende, cada paciente tendría que tener al menos otros dos puntos de vista diferentes. Cuando en el grupo son más de 12 pacientes es más difícil lograr que en una sesión todos se sientan suficientemente atendidos, si bien un coordinador muy capaz para el manejo de grupos podría trabajar hasta con cientos de pacientes, contando con el apoyo de psicoterapeutas auxiliares por cada 12 de ellos.

Una sesión de psicoterapia grupal debe durar aproximadamente 3 horas, y realizarse una vez por semana. Menos de ese tiempo por sesión es insuficiente para generar el proceso de

  1. Recepción. Saludo cálido, bromeo, ubicación, contacto con todos.
  2. Introducción. El psicoterapeuta inicia explicando cómo se va a trabajar y pidiendo a los participantes su participación.
  3. Concentración narrativa. Los participantes narran y escuchan experiencias personales, preocupaciones, anhelos y proyectos, dentro de la actividad propuesta por el psicoterapeuta.
  4. Diálogo reflexivo y analítico. Los participantes analizan e intercambian ideas, inconvenientes y posibilidades; ventajas y desventajas de diferentes decisiones y acciones para varios casos, en los que se incluye el de cada uno.
  5. Generación de propósitos. Los participantes dialogan para generar 2 propósitos de cada uno a realizarse en los siguientes días.
  6. Retroalimentación. Los participantes y el psicoterapeuta comentan sobre las fases anteriores y su significado en el proceso terapéutico de cada uno.
  7. Despedida. Terminan la sesión con una despedida afectuosa y motivante.

Si el grupo es abierto, los pacientes que reporten el cumplimiento exitoso de sus propósitos en 3 sesiones consecutivas pueden espaciar la frecuencia de su asistencia al grupo (en lugar de cada semana, cada 2 semanas, y luego menos frecuentemente, poco a poco), mientras que los de nuevo ingreso acudirán semanalmente. Si el grupo es cerrado, es importante que cada 3 meses se haga un balance para analizar si es posible espaciar la frecuencia de las sesiones y debe hacerse el espaciamiento a más tardar a los 6 meses.

Normativa básica del grupo psicoterapéutico (encuadre)

En la primera sesión del grupo psicoterapéutico, y en los grupos abiertos cada vez que se integra una nueva persona, después de la presentación y familiarización básica, el coordinador explica o pide a alguno de los participantes que explique la normativa del grupo, la cual se entrega también por escrito:

“Un grupo psicoterapéutico reúne a personas que desean superarse a través del apoyo, la orientación y el análisis colectivo. Se ha demostrado que un grupo terapéutico proporciona experiencias que contribuyen de manera importante a la superación de cada uno de sus integrantes.

“Los principios básicos en este grupo son:

  1. Respeto a las creencias y valores de cada uno de sus integrantes aunque no sean compartidos por los demás.
  2. Discreción para evitar que la información personal que decidan confiar los miembros del grupo sea manejada fuera de las sesiones.
  3. Libertad para que cada uno de los miembros del grupo exprese cuando lo decida sus puntos de vista y la información personal que considere conveniente. Nadie será presionado para hacerlo.
  4. Confianza para expresar sentimientos y opiniones sin temor y en un clima de comprensión y empatía.
  5. Solidaridad al interesarse por las preocupaciones, sentimientos, experiencias, anhelos y proyectos de los demás y no sólo por los propios.

“El grupo terapéutico es un espacio de reflexión y convivencia. Se pretende que cada uno de los participantes se sienta cómodo y apoyado por los demás”.

Romper la fila terapéutica

Un objetivo esencial del coordinador es “romper la fila terapéutica”. Debido precisamente al nivel de neurosis, estado límitrofe o psicosis de los participantes, aunque saben que acuden a un grupo psicoterapéutico y a pesar de haber explicado la idea y los principios antes señalados, en sus primeras sesiones cada uno parece esperar el turno personal para recibir la atención del psicoterapeuta y se aburren, se distraen o se impacientan cuando otros están tomando la palabra.

Por ese motivo el coordinador llevará a cabo acciones y actividades para lograr:

  1. Familiarización y ruptura del hielo o barrera psicológica entre los participantes
  2. Desahogo y vínculo emocional entre unos y otros
  3. Confianza progresiva.

En efecto, además de la participación en juegos y dinámicas grupales, es importante propiciar que uno hable en la plenaria de lo que otro le ha narrado en diadas o triadas. Cuando se trate de triadas (equipos de 3), en la plenaria (con todos) b puede expresar lo que dijo a, c puede decir lo que ha expresado b y a puede comentar lo que narró c.

Romper la fila terapéutica es un elemento esencial por 2 razones:

  1. Permite generar el campo grupal: la sensación e identificación con el grupo de cada participante.
  2. Supone la superación del ensimismamiento y falta de sensibilidad a otros que es el problema básico en las neurosis y, con mayor profundidad, en las psicosis.

Estructura de la sesión del grupo terapéutico

La sesión del grupo terapéutico se divide en 2 etapas:

  1. Experiencia colectiva de motivación y confianza (30 a 45 minutos)
  2. Cuestionario de Autoevaluación (reactivos 1, 2, 3 y 6; 135 a 150 minutos)

La experiencia colectiva de motivación y confianza puede ser:

  1. Una breve exposición (15 minutos) por parte del coordinador o de uno de los participantes acerca de un tema de interés para el grupo, esto especialmente ocurre en los grupos plurales temáticos. Al final de la exposición se dedican otros 15 a 30 minutos para comentarios de los participantes sobre el contenido de la exposición.
  2. Un juego en el que participen todos simultáneamente
  3. Una dramatización
  4. Un ejercicio terapéutico estructurado

Después de la experiencia colectiva de motivación, se entrega a cada participante una Hoja de Propósitos (al reverso de la cual viene el Cuestionario de Autoevaluación), un lápiz y una pluma. El coordinador les pide que contesten con la pluma los reactivos 1, 2, 3 y 6, que son los siguientes:

  1. Está semana me he sentido
    1. Muy bien
    2. Bien
    3. Regular
    4. Mal
  2. Lo agradable de esta semana fue _______________________________________
  3. Lo más desagradable de esta semana fue_________________________________
  4. De mis propósitos previstos he realizado
    1. Todos
    2. La mayoría
    3. La mitad
    4. Pocos
    5. Ninguno

Si los participantes en la sesión son más de 5, el coordinador les pide que se numeren para integrar equipos de 3 o 4 personas a fin de que en ellos comenten durante 45 minutos sobre lo que cada uno ha respondido en los reactivos mencionados, de tal manera que profundicen a través de otras preguntas. El coordinador pide que con base en las respuestas a los reactivos 2 y 3,  indaguen sobre recuerdos de la  infancia, de la adolescencia o de otras etapas que puedan tener alguna relación. Asimismo, pide a los integrantes del equipo ayudar a cada uno a generar un propósito relacionado con el reactivo 2 y otro propósito relacionado con el reactivo 3, así como ver si es conveniente, posible y necesario darle continuidad a los propósitos anteriores (reactivo 6). Cada paciente debe escribir con el  lápiz sus propósitos y comentar con su equipo la forma en que quedaron redactados.

Al terminarse los 45 minutos, el coordinador pide a los equipos que suspendan su actividad para dialogar entre todos (plenaria). Entonces, pide a una persona del equipo 1, que comente lo que se trató en relación con otra persona del mismo equipo y propicia que el conjunto del grupo retroalimente la experiencia de esa persona y sus propósitos. Luego hace lo mismo con uno de los integrantes del equipo 2, así hasta hacer una ronda con los 2 a 4 equipos posibles. Al terminar esa ronda pide a otra persona del equipo 1 que haga algo similar y así sucesivamente hasta completar una segunda ronda, y luego de manera similar hacer la tercera y última ronda. En la plenaria, después de escuchar puntos de vista de los diversos participantes del grupo, el psicoterapeuta da su punto de vista y contribuye a afinar los propósitos en cada caso.

Si los participantes son de 1 a 5 personas, no se realiza actividad por equipos y se procede con todo el grupo como si fuera un equipo.

Orquestación grupal

El psicoterapeuta tiene cuidado y habilidad para:

  1. Distribuir su contacto visual con todos los participantes
  2. Distribuir el tiempo que se concede para escuchar a cada participante, tanto al interior de cada equipo, como en las plenarias.
  3. Inducir la participación de aquellos integrantes que se muestren inhibidos o dispersos.
  4. Interrumpir las narraciones demasiado extensas y prolijas, explicando la importancia de aprender a sintetizar el discurso como una muestra de atención a los demás.

Técnicas de motivación grupal

Entre las técnicas que pueden realizarse durante los primeros 30 a 45 minutos de la sesión, ya sea de forma plenaria o a través de equipos pueden enumerarse las siguientes:

  1. Presentación personal ante el grupo con algunas preguntas de los demás
  2. Compartir 5 fotos personales, elegidas y traídas por cada paciente. Es necesario pedirlas una sesión antes.
  3. Compartir aficiones. Cada sesión uno de los participantes puede llevar materiales para compartir su afición con los demás.
  4. Lazarillo. Tapar los ojos de las personas y hacer que uno los guíe por un trayecto ligeramente irregular.
  5. Lectura del resumen de asertividad. Dramatización de una conducta no asertiva y de una asertiva, a partir de un ejemplo real de un participante.
  6. Lectura del resumen de racionalidad emotiva y realización de los ejercicios que allí vienen propuestos.
  7. Contar un chiste por cada participante. Se debe tener un libro de chistes a la mano para que los que no recuerden alguno puedan elegir uno y contarlo.
  8. Juegos grupales diversos (palillos chinos, gallinita ciega, etc.)
  9. Festejar el cumpleaños de cada integrante del grupo
  10. Traer un objeto significativo. Se le pide a los participantes una sesión antes y se comenta en grupo en torno a dicho objeto.
  11. Leer una poesía elegida por alguno de los integrantes del grupo. Se pide una sesión antes que lo prepare.
  12. Hacer un ejercicio de relajación colectiva.
  13. Hacer una rutina de ejercicio físico (estiramiento, equilibrio, movimiento de cintura, movimientos de extremidades, movimiento de cabeza, etc.)
  14. Comentar preguntas en secuencia de los Ejercicios Terapéuticos (por ejemplo, las cinco cualidades principales de cada integrante del grupo).
  15. Dinámica de contacto físico (como en el taller de Tecnología del Amor).
  16.  Creatividad compartida: crear un cuento, un poema, una canción, un invento, una dramatización, etc.
  17. Dinámica de cooperación.
  18. Dinámica de competencia sana.
  19. Practicar el baile según los gustos de los participantes.
  20. Compartir una melodía que guste a cada uno de los participantes. Es necesario tener el aparato necesario para ello y pedir que la traigan una sesión antes.
  21. Compartir una película significativa propuesta por uno de los integrantes o por el coordinador y comentar sobre ella. En este caso, no podría realizarse la segunda parte de la sesión. Esta técnica puede aplicarse en una etapa avanzada del grupo.
  22. Hacer figuras con plastilina.
  23. Hacer un dibujo libre de tamaño 60 x 50 cms, y exponerlos a la vista pública entre una sesión y otra.
  24. Tocar un instrumento musical. Cada integrante traerá un instrumento que sepa tocar o que le gustaría saber tocar. Se pide una sesión antes.
  25. Traer fotos del decorado de la casa y comentar sobre gustos, estilos y la importancia de decorar el lugar donde se habita.
  26. En alguna ocasión, el grupo puede citarse en otro lugar para compartir un café, un desayuno, una cena, una convivencia.
  27. En alguna ocasión, los integrantes del grupo pueden invitar a algunos de sus familiares o amigos (2 o 3) para realizar una convivencia con el grupo terapéutico.
  28. Hablar de sexo y de educación sexual.
  29. Comentar sobre el concepto de “disparador de acción” (acting out) y su relevancia para la superación psicológica.
  30. Asignar el rol de líder a cada uno de los participantes para que él dirija una actividad colectiva. Uno diferente cada sesión.
  31. Tocar temas de interés social: violencia, SIDA, drogadicción, emigración, televisión, etc.
  32. Leer una nota del periódico. Una sesión antes se pide a cada participante que elija y traiga la nota de periódico que más le cause interés en la semana, para compartirla con el grupo. Se les pide hacer un esfuerzo por elegirla a aquellos que no suelen leer periódico.
  33. ¿Qué haría si yo fuera presidente del país?
  34. Comentar sobre el personaje de la historia más interesante para cada participante.
  35. Comentar sobre la relevancia de cuidar el medio ambiente y los efectos negativos de no hacerlo.
  36. Comentar sobre lo que significa la casa
  37. Comentar sobre lo que significa la familia
  38. Comentar sobre lo que sucede con los niños
  39. Comentar sobre lo que sucede con los jóvenes
  40. Comentar sobre lo que sucede con las mujeres
  41. Comentar sobre lo que sucede con los hombres
  42. Comentar sobre lo que sucede con los adultos mayores
  43. Comentar sobre el país y el gobierno
  44. Comentar sobre el trabajo
  45. Comentar sobre el esfuerzo personal
  46. Comentar sobre la disciplina personal
  47. Comentar sobre la organización personal y familiar
  48. Comentar sobre la comunicación
  49. Comentar sobre el deporte
  50. Comentar sobre la religión
  51. Comentar sobre esoterismo y parapsicología
  52. Comentar sobre el amor
  53. Comentar sobre la alimentación
  54. Comentar sobre el cuidado de la salud
  55. Comentar sobre la responsabilidad
  56. Comentar sobre el éxito en la vida
  57. Comentar sobre la amistad
  58. Comentar sobre los libros y la lectura
  59. Comentar sobre las escuelas
  60. Comentar sobre experiencias e implicaciones del uso de computadoras, internet y otras tecnologías electrónicas
  61. Comentar sobre el concepto de salud psicológica

Esta lista pretende ser un conjunto de elementos sugerentes disponibles, pero el coordinador puede considerar otras más y organizar la secuencia de actividades más adecuada para el grupo.

Secuencia general de un grupo psicoterapéutico

Como un esquema general del trabajo que puede hacerse con un grupo psicoterapéutico podemos señalar las siguientes etapas:

  1. Reconocimiento e integración grupal
  2. Delimitación de problemas, expectativas y perspectivas
  3. Autoestima, asertividad y autocuidado
  4. Sexualidad y relaciones de pareja: riesgos, cuidados y alternativas
  5. Historia y proyecto familiar
  6. Cultivando amistades y vínculos sociales
  7. Aprendizaje y cultura personal
  8. Desarrollo económico personal y familiar
  9. Proyección social y realización personal

Bibliografía

Moreno, J.L. (1946) . Psychodrama. First Volume. (Cuarta edición: 1972) . Ambler, PA (1985): Beacon House

Pichón-Riviére, E.  (1965). Grupos operativos y enfermedad única. Del psicoanálisis a la psicología

social. Tomo II. (pp. 277-298). Buenos Aires, Galerna, 1971.